Acero, naturalmente
Todos conocen las extraordinarias potencialidades del acero, sus grandes dotes de resistencia y fiabilidad que hacen que este material sea insustituible en la realización de grandes obras como edificios de más de cien plantas, puentes con muchos kilómetros de longitud, coberturas para instalaciones deportivas, armazones para centrales termoeléctricas y para instalaciones petroquímicas, grandes naves industriales para acererías y para la industria pesada en general, plataformas para perforaciones submarinas, construcciones en zonas de difícil acceso (zonas desérticas o de alta montaña), obras-monumento como la Torre Eiffel.
Quizás y, paradójicamente, la misma admiración que suscitan estas grandes obras de acero, casi crea un estado de desconcierto respecto a este material que muchas personas consideran incluso demasiado sofisticado (y por ello caro) para usos cotidianos y de entidad más modesta.
Por ello, no se suele pensar en el acero –por lo menos en nuestro país- cuando se considera, por ejemplo, una construcción de varias plantas para oficinas, viviendas, hoteles o escuelas, o almacenes, edificios comerciales o industriales ligeros.
(de: Mitos y realidades -Ingeniero Adolfo Zamboni)
Queremos, con esta sección del sito, promover la cultura del acero ya que ello implica BELLEZA estética (responde a las necesidades del proyectista que puede dar rienda suelta a su creatividad); FLEXIBILIDAD (las estructuras se pueden modificar y ampliar en cualquier momento); respeto por el MEDIO AMBIENTE (el acero es un material ecológico y se puede volver a introducir en el ciclo productivo); AHORRO (gracias a nuestros Centros de Servicios Acero el cliente puede obtener la gestión de todo el pedido o del nuevo producto a unos costes seguros y predeterminados, según la planificación establecida).